Hace mucho tiempo, cuando aún estaba en el colegio, recuerdo que presentaron al grupo que organizaba los intercambios estudiantiles. Recuerdo que en esa época dieron muchas pautas por las que aprender otro idioma, en este caso el español, podía ser útil.
Ya saben cuáles, las típicas, porque mucha gente habla el idioma, porque muchos países lo hacen, porque se negocia con esos países, etc, etc. Todo en el ámbito de lo práctico.
No creo que deje de ser práctico aprender un idioma de hecho, conozco mucha gente que sabe que debe aprender español por una cuestión de relaciones comerciales.
Sin embargo, también es bueno darse cuenta que aprender otro idioma te permite conocer a diferentes individuos.
Creo que eso es interesante porque a veces uno se queja de que no encuentra amigos o gente en común en su ciudad o en su medio laboral o social. Pero al mismo tiempo, piensa de la gente que vive en otros lugares y habla otros idiomas que son ‘demasiado diferentes’ para tener algo en común.
La ambigüedad existe, es cierto. Pero creo que también es cierto que dos personas que viven en polos opuestos del mundo, eventualmente pueden conocerse y a pesar del idioma y la cultura, pueden darse cuenta que tienen cosas en común que les permite respetarse, admirarse y ser amigos.
No creo que aprender un idioma te llene automáticamente de amigos verdaderos, quizá conozcas a muchas personas si viajas y esas cosas, pero lo que es hacer amigos y compartir una relación de confianza y respeto, no es sencillo. Es más, no es sencillo tampoco lograrlo con gente que habla tu idioma.
Pero, aprender otro idioma te permite conocer una gama más variada de individuos. Es importante darse cuenta, antes que nada, que algo como aprender español no te hará comprender de pronto a todos los hispanohablantes del mundo, porque antes de ser hispanos, españoles o latinos, son individuos con formas de pensar diferentes unas de las otras y con objetivos y sueños distintos.
El otro día un amigo que conocí en España me invitó a su boda, claro que no podía ir porque fue en Suiza, se casaba con una chica de este país. Ambos son médicos y tienen muchos objetivos y deseos en común. Fue analizar su relación lo que me hizo darme cuenta que, si ella no hubiera aprendido español, no lo hubiera conocido a él en España ni se hubieran dado cuenta que tenía cosas en común no se hubieran enamorado.
Ya saben, esa serie de eventos del destino, o el azar, como deseen llamarlo, no significa que aprender un idioma te garantice que encontrarás amor o amigos solo porque sí. Pero al menos amplía tu campo de búsqueda un poco más.
Hablo del español porque es el idioma que he estado aprendiendo pero sé que hay muchos idiomas como individuos en este mundo, buscando, no solo amigos o esposos, sino cosas simples que asombren un poco sus vidas.