De la importancia al aprecio, el español: ese nuevo idioma.
Friday, December 28th, 2007Yo recuerdo cuando viajé a Colombia y conviví con los amigos que tan amablemente me recibieron en su casa. En esa época el hijo menor de ellos –son una pareja de casados, mayores que yo en cuatro años- estaba estudiando el inglés en su colegio, por lo que a veces me pedía que le ayudara a practicarlo.
Él era un niño muy esforzado, porque hacía grandes esfuerzos para lograr un buen acento, en cambio yo –vergüenza aceptada ahora- realmente no ponía todo mi esfuerzo en hablar el español como se debía, en verdad, creo que era bastante perezoso.
Y creo que eso es algo que nos pasa a muchos. Recuerdo que mis amigos en los Ángeles, siempre me comentaban que sus nuevos vecinos, una pareja de origen Mexicano, hablaban muy el inglés y que tardaron tiempo en darse cuenta que eran hispanos porque no representaban el ‘estereotipo’ de lo que era un latino.
Lo que más les sorprendió fue que esta pareja hablaba muy bien el inglés y también el español, en cambio ellos, aún cuando comenzaron sus clases de inglés siempre notaron que les era difícil hablarlo.
En realidad, ahora que ya llevo tiempo con el español me he dado cuenta que algunos casos (no creo que sea en todos) pronunciar mal el idioma es algo que llaman ‘dejadez’, que viene a ser como pereza.
Admito yo, que al principio realmente no me esforzaba por tratar de pronunciar bien, pensaba que era suficiente que los que me escuchaban hicieran el esfuerzo de entenderme y no al revés.
Pero resulta que un día cuando caminaba por Lima (en Perú) me gritaron algo como ‘gringo mal hablado’. Cuando me explicaron el significado de esta frase, al principio no le di atención pero comencé anotar luego que, en parte, tenía sentido. Porque yo sí era perezoso para tratar de esforzarme en pronunciar las palabras, sobre todo las que implica la doble ERRE.
Pero, si me comparaba con los hispanos que hacían un esfuerzo para hablar bien el inglés, me sentía algo tonto. Además, creo que las personas siempre se sienten más halagadas cuando notan que un extranjero hace un esfuerzo por pronunciar bien un idioma distinto.
Creo que ahora que el español está tomando más importancia, también hay que diferenciar en aprender un idioma bien, con lo que implica darle algo de respeto a esta lengua, y simplemente aprender español de manera simple o superficial, que es como yo hablaba el idioma por varios años.
Quienes lleven tiempo hablando este idioma, creo que pueden identificarse conmigo un poco. Porque cuando comencé a hablar el español, lo hice porque era importante para mis viajes y mi trabajo, pero ahora, siento que quiero hablarlo bien porque es una lengua que he aprendido a apreciar y respetar, y del mismo modo siento que al tratar –aunque no siempre lo hago bien- creo que las personas que me escuchan se sienten más halagadas de verme esforzándome.