Aprender español: hablar y escribir.
December 13th, 2007Quizá dos de las preguntas más frecuentes que se hagan en relación a aprender español es ¿cómo se aprende mejor el español? ¿Es más fácil hacerlo de una forma teórica o más bien hablándolo?
Pues, este enfrentamiento, entre el español hablado y el escrito, no es un tema propio solo de este idioma. Sea cual sea la lengua que uno aprenda, siempre se enfrentará a estas disyuntivas.
¿Es mejor una forma que la otra? Pues para empezar no estamos hablando de dos formas de aprender español sino de dos aspectos del aprendizaje de esta lengua (y de cualquier otra). Por esto, en principio, no debería considerarse una mejor que la otra, y es que, deberían aprenderse en paralelo en cualquier clase.
Claro que no es sencillo enseñar español hablado cuando uno vive en Londres o París. Cuando uno estudia un idioma, por general el lado más fortalecido de la enseñanza es el teórico, es decir, la escritura y la lectura. Y, en la mayoría de casos, las personas se sienten satisfechas con aprender esto, ya que sus aspiraciones en relación al lenguaje no superan el ámbito académico o informativo. Esto es, que uno quiere aprender un idioma para leer, escribir y tener acceso a fuentes de información en otras lenguas, nada más.
Lo cual no está mal, digamos que es cierto que para el caso, a muchas personas les es suficiente con desarrollar bien este aspecto del lenguaje. Pero esto no quiere decir que se haya aprendido el idioma mal pero sí que se ha hecho de manera incompleta. Obviamente, para las aspiraciones que se tiene, quizá esto no represente ningún problema ya que muchos no planean viajar o establecer relaciones sociales profundas con personas que hablen otra lengua.
Sin embargo, para aquellos que desean utilizar la lengua menos como una herramienta y más como un modo de comunicación, es importante desarrollar de una forma adecuada el manejo del idioma hablado.
Y, en este caso, solo la práctica continua ayudará a que uno adquiera buenos hábitos de habla. A su vez, esto no se podrá lograr de forma sencilla solo con unas lecciones de media hora diarias. Para aprender a hablar español hay que practicar constantemente.
Para esto se sugieren los viajes de inmersión lingüística, ya que esta alternativa ofrece al estudiante de español la oportunidad de convivir en un medio exclusivamente de habla española, esto a su vez, se traduce en prácticas constantes de la lengua. Es casi como un curso intensivo las veinticuatro horas, pero sin la sensación de estar presionado tras cuatro paredes.
Y esto último se debe a que uno se encuentra inmerso en un medio social, de modo que los retos para aplicar el idioma se dan naturalmente y no forzados como sería en una clase. Si al principio uno siente que es una presión hablar todo el tiempo español, poco a poco se irá olvidando de esto al comenzar a acostumbrarse a la vida cotidiana. Por esto, la práctica se hace menos notoria y mucho más llevadera que en lecciones corrientes.